Luego del encuentro en la Casa Rosada, los empresarios declararon que tratarán de realizar “todo el esfuerzo posible” para que haya un servicio de colectivos.

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Via Perfil.com

Luego de la reunión en la Casa Rosada con el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, y el ministro de Economía, Axel Kicillof, para tratar el paro de 24 horas convocado para mañana, los empresarios de transporte anunciaron que tratarán de realizar “todo el esfuerzo posible” para que haya un servicio de colectivos mañana a la vez que negaron que, a cambio, se negoció un aumento en los subsidios. 

En diálogo con radio Mitre, el titular del gremio de la UTA, Norberto Fernández, denunció que el Gobierno nacional quería tratar de negociar para que se establezca servicio de colectivos usando los subsidios como moneda de cambio: “Los tiene en la Casa Rosada presionando a los empresarios para salgan los colectivos sino los amenazan con quitarles subsidios al gasoil“. La ayuda estatal que deriva el gobierno a los transportes cubre los salarios de los choferes así como casi la totalidad de los gastos de la operación.

Luego de la reunión, el presidente de Federación Argentina de Transportadores por Automotor de Pasajeros (Fatap), Marcelo Lischet, declaró: “Vamos a hacer el esfuerzo necesario para que se pueda prestar el servicio”. El dirigente negó las supuestas advertencias del Gobierno al expresar: “Fue muy cordial la reunión”, y añadió: “La afectación (del Impuesto de Ganancias) no es la totalidad del personal, está afectado entre el 10 y el 15 por ciento del personal, nada más”.

Según comentó, durante la reunión se trató que “el personal que esté a disposición, salga a trabajar, en tanto y en cuanto tenga las condiciones de seguridad, lo que se pidió a los ministros”, en referencia a Aníbal F. y al titular de Economía, Axel Kicillof, de quien dijo que tuvo una  participación “muy activa” “con sus números, que se analizaron en conjunto”, aunque negó que se haya barajado elevar piso de subsidios al combustible.

“Nosotros no podemos decir, previo al paro, que no va a haber gente”, aunque “cada uno del sector sindical sabe si puede o no trabajar, la libertad de trabajo la tienen, y por tanto tendrán que hacerse responsables de garantizar un servicio mínimo”, aclaró Lischet. En este sentido, precisó que  “si van (a trabajar los empleados), están los coches a disposición, y vamos a intentar que el impacto sea el menor posible”.

De la reunión, que tuvo lugar en el despacho de Jefatura de Gabinete, participaron representantes de la CETUA, ACTA, CETRA, FATAP, AAETA, CELADI, CEA, Transporte Vía Bariloche, y CUTUBA, entre otros. De parte del gobierno nacional participó además el subsecretario de Gestión de la Secretaría de Transporte, Gerardo Otero. El paro de actividades fue convocado por 22 gremios del transporte, incluso los afines al oficialismo, aunque luego adhirieron otros sectores englobados en la CGT opositora.